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Actividad buscó orientar sobre etapas y trabajo que involucra la redacción y aprobación de una nueva Constitución. En ella, los profesores de la Facultad llamaron a tener expectativas realistas sobre los alcances de una nueva Carta Fundamental y el tiempo que se requerirá para diseñarla.

En el marco de las múltiples actividades que ha realizado para educar y orientar en torno a la crisis social y política que vive el país, la Facultad de Derecho de la U. de Santiago llevó a cabo el coloquio Desafío Constitucional, en el que distintos académicos entregaron su visión sobre el proceso constituyente que vivirá el país luego del Acuerdo por la Paz Social y la Nueva Constitución, que suscribió el mundo político el viernes 15 de noviembre.

Para introducir la discusión, el Decano Jaime Bustos explicó las principales funciones de la Constitución. Además de regular el poder del Estado y ser la base del ordenamiento jurídico, entregando un margen para la interacción de las distintas fuerzas políticas en un entorno de estabilidad, “debe dar unidad e integrar la diversidad de pensamiento de una sociedad plural”, dijo.

El además profesor de Derecho Político y Derecho Administrativo agregó que si bien “las constituciones aspiran a mantenerse en el tiempo, sobre la base de un acuerdo básico de los que quiere la sociedad; las instituciones deben adaptarse a las necesidades y cambios sociales”.

Para el profesor y Director del Departamento de Derecho Público, Luis Bobadilla, la Constitución es un texto de líneas muy generales, no regula muchas cosas en específico y que después de lograr una nueva Carta Fundamental “viene un trabajo muy intenso, porque toda la legislación se basa en ella. Esa es la expectativa qué hay que tener”, afirmó. 

En la misma línea de sus colegas, el profesor Claudio Herrera, Director del Departamento de Derecho Privado, señaló que “el corazón de la discusión que viene es asegurar la unidad en la diversidad”, en ese sentido invitó a realizar un ejercicio de hacer un listado desde lo que nos molesta, pero también desde lo que nos agrada, porque de seguro “los chilenos queremos seguir viviendo juntos, pero de una manera distinta”.

Estallido social

El coloquio también contó con la participación del historiador y profesor de la Facultad de Humanidades de la U. de Santiago, Mario Garcés, quien se refirió fundamentalmente a lo que llevó a la actual crisis social y política que vive el país. “Cuando se produce un estallido es cuando la sociedad deja de encontrarse consigo misma. Los estallidos no pueden preverse, son expresión de un quiebre en el orden social”, dijo. Además, criticó el hecho que las Constituciones del país, exceptuando la de 1828, han sido impuestas y no fruto de un consenso social. 

Patricio Reyes, abogado activista de Derechos Humanos, puso énfasis en el actuar de las fuerzas policiales frente a las manifestaciones, coincidiendo con el informe de Amnistía Internacional, respecto a que se ha desplegado una represión para desincentivar el movimiento social.

Entre los asistentes al coloquio estuvieron estudiantes de Derecho y de distintas carreras de la universidad, además de miembros de organizaciones sociales, quienes pudieron participar a través de comentarios y preguntas para resolver inquietudes. 

Orientación

El objetivo de la Facultad, comentaron autoridades, es continuar realizando encuentros que permitan educar y orientar sobre el proceso constituyente que vivirá el país, además de participar de otras instancias y formatos que permitan contribuir a este fin. Por ello, el Decano Bustos agradeció el trabajo en la organización del coloquio a los estudiantes Angélica Quevedo y Raúl Pichara. 

En los próximos días se impartirá un curso sobre el desafío constituyete, el que estará abierto a toda la comunidad universitaria de la U. de Santiago. 

 

Fotografía: Gentileza Javier Donoso

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